lunes, 3 de agosto de 2015

EXPORTACOES VE AGOSTO DE 2015 - DIFICULDADES

Piedras a la exportación

En 2013 se registraron los niveles más bajos que han tenido los exportadores de productos no petroleros de Venezuela en los últimos 30 años, con apenas 3% de los ingresos globales del país. Por Francisco Olivares

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97 sectores de la economía que califican como exportadores se han mantenido en los últimos 16 años. EDSAU OLIVARES/ARCHIVO
EL UNIVERSAL
domingo 2 de agosto de 2015  12:00 AM
El presidente Nicolás Maduro ha exigido a los empresarios que busquen sus propios dólares. Pero la única vía para que eso ocurra y bajar la dependencia con la industria petrolera y el Gobierno, es la exportación de otros productos. Pero ese camino ha estado lleno de obstáculos. En 1998 la exportación de productos no petroleros significaban 29% de los ingresos del país y ahora estos productores apenas generan 3% de esos ingresos, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Trabas, permisología, caída de la producción, controles de cambio y económicos, decretos y hasta ineficiencia, podrían agrupar algunas de las numerosas piedras que se han colocado en el camino y creado una enorme distancia entre el producto embalado en un container y el comprador en el exterior que proveerá al país con sus divisas.

"Sembrar el petróleo es diversificar la economía, y esa es la base para poder exportar", señala el director de la Asociación Venezolana de Exportadores (Avex), Ramón Goyo, quien sostiene que Venezuela se ha rezagado en ese propósito y las cifras indican que en los siguientes años seguirá la misma tendencia a la baja de las exportaciones no petroleras, de no reducirse los controles y la supervisión que complican las operaciones de exportación.

Sostiene el directivo de Avex, con cifras del INE, que en 2013 se registraron los niveles de exportación más bajos que han tenido las exportaciones venezolanas en los últimos 30 años con apenas 2.100 millones de dólares de ingresos. El deterioro del las exportaciones no petroleras se comenzaron a sentir a partir del año 2006. En el año anterior, 2005, se vivió un momento estelar de las exportaciones con un volumen de ingresos de 7.200 millones de dólares para caer a partir de 2009 por debajo de $3 mil millones.

¿Qué se exporta?

Un estudio sobre las exportaciones venezolanas a cargo de los investigadores Sergio Arancibia y José Francisco Reyes, entre los años 2000 y 2013, refleja cómo de los 30 productos que más generan ingresos para el país, 18 de ellos deben contar con al menos tres permisos y someterse a "regímenes legales" para poder ser exportados. El tiempo que se tarda una gestión para obtener estos permisos, aún ya contando con el visto bueno para poder ser exportados, es de dos meses y medio. Pero hay empresas que pasan tiempo esperando sin que haya respuesta de los organismos competentes.

Varios de estos regímenes legales para exportar se establecieron en agosto de 2014 lo cual tuvo un impacto en la capacidad de exportación y profundizó la caída de las exportaciones, según se refleja en las propias cifras del INE.

En el año 2014, entre enero y agosto se venía produciendo un importante ascenso de las exportaciones no petroleras. A partir de ese mes, cuando se establecen nuevos controles, la exportación sufre una caída que llega a 36%, hasta octubre que fue la última cifra publicada por el INE. Desde esa fecha hasta lo que va de 2015 no se conocen estadísticas sobre exportaciones. 

Los permisos para exportar

Hay productos que tienen prohibida su exportación y requieren de una licencia especial que se tramita a través del Ministerio de Comercio y la autoriza la vicepresidencia de la República. En este grupo se encuentran productos del sector salud, de alimentos, de higiene personal, papel y cartón. Esa medida derivó del problema de desabastecimiento nacional. 
Otro requerimiento que se debe cumplir es el "Certificado de Demanda Interna Satisfecha", que es emitido por el Ministerio de Alimentación. Esta exigencia se deriva también de la crisis de escasez.

Otra paso obligado es el Régimen Legal de Arancel, que es un permiso que otorga el Ministerio de Industria y Comercio, de los cuales el más complejo es el RL4, que autoriza la exportación de productos de acero y aluminio. Según señala Ramón Goyo, este es el permiso que más ha afectado la oferta exportadora del país, cuyos productos de acero y aluminio son los que han generado mayores ingresos en divisas en productos no petroleros y con importante valor agregado nacional.

En este renglón figuran importantes empresas manufactureras privadas y públicas.

Inspección del producto

Se estima que una vez completados los documentos requeridos para exportar, la distancia entre el producto terminado y listo para embalar y montarlo en el buque puede tardar otros 49 días, eso si no ocurre un percance adicional.

Para almacenarse en el container el producto debe sufrir una inspección que se puede hacer en la planta productora o en el muelle de donde se va a exportar. Allí participan inspectores del Seniat, Guardia Nacional, Resguardo Aduanero y para ciertos productos pueden intervenir otras instituciones como Ministerio de Alimentación o Salud.

Si la carga fue inspeccionada en la planta le es colocado un precinto que lleva un número de manera que garantice el traslado hasta el muelle sin ser alterado. Pero puede ocurrir que en el muelle se exija abrir nuevamente el container por alguna sospecha y ello puede afectar la carga o deteriorar el empaque. 

El Gobierno sacó una resolución para buscarle una salida a estas trabas, la cual plantea agrupar a todos los organismos involucrados en la inspección y que la misma se lleve a cabo en las plantas, pero el mecanismo no se está utilizando dado que hay mucha resistencia para que los organismos acudan a las plantas a realizar la inspección, según informa Ramón Goyo. 

¿A dónde van los dólares?

Tal como lo sugiere el presidente Nicolás Maduro, los exportadores quieren manejar sus propios dólares derivados de las ventas en el exterior, pero en este punto también hay limitaciones que generan las normas impuestas.

Cuando finalmente la mercancía llega a su destino en el exterior y el productor recibe su pago en divisas, el Gobierno les permite hacer uso de 60% de lo facturado y con ello el exportador puede invertirlo en la compra del componente importado que se requiere para producir. Allí están gastos como maquinaria, materia prima, impuestos, etc.

El 40% restante se lo deben vender al Banco Central y en los actuales momentos la tasa de cambio que reciben los exportadores es la de Sicad II, cuya última cotización fue de 52,8 bolívares por dólar. Este sistema fue eliminado en la resolución 33 y se sustituyó por Simadi. En opinión del director de Avex, esa tasa no refleja la realidad de la paridad cambiaria, y la actual tasa Simadi, que es la vigente, que ronda en los Bs. 200 por dólar, aún no se les autoriza.

En esa oportunidad les informaron a los exportadores que el 40% que están obligados a vender al Banco Central de Venezuela podían hacerlo a tasa Simadi, pero la propuesta no se ha llevado a cabo y los exportadores siguen a la espera de que eso se oficialice. 

Los bolívares que se derivan de la venta del 40% al BCV son utilizados por los exportadores para cubrir parte del valor agregado nacional en bolívares, pero esos gastos nacionales se están generando en una situación inflacionaria muy alta que este año supera los tres dígitos, explica Ramón Goyo. 

Caída de la industria

Uno de los elementos que influyó en la caída de la producción de las industrias de acero, hierro y aluminio, fue la crisis eléctrica que lleva varios años. Según explica el director de Avex, ello contaminó a toda la cadena de valor en empresas de acero y aluminio, que son las que más aportan divisas por exportación. 

Las empresas del Estado están produciendo aproximadamente 30% por debajo de su capacidad, y eso ha contagiado a toda la cadena de empresas que operan aguas abajo. En consecuencia hay escasez de materia prima, tanto nacional como importada. El efecto en la caída también se vio reflejado en las exportaciones cuando en 1998 ingresaron al país $869 millones en productos manufacturados en aluminio mientras que en 2013 solo llegó a $74 millones. En hierro y acero las exportaciones bajaron de $725 millones en 1998 a $303 millones en 2013.

Esto también ocurrió en otros sectores como el plástico, en el cual se pasó de exportar $241 millones en 1998 a $29 millones en 2013.

twitter:folivares10